Tengo Miedo a un nuevo Aborto

Cuando tu embarazo se ve interrumpido de forma inesperada, cuando de repente ves que estás sangrando o que en la ecografía morfológica aparece un problema de desarrollo, tu corazón se encoge, los sueños e ilusiones se desvanecen y la vida se para. Te ha costado tanto conseguir ese positivo que quieres aferrarte a él sea como sea. No te lo puedes creer. No has perdido un embarazo, para ti era tu bebé, la oportunidad de ser madre y tu dolor no es proporcional ni puede ser medido por el número de semanas de gestación.

A partir de este momento será común escuchar del entorno frases que a pesar de albergar muy buena intención, las recibirás con gran dolor y enfado, pues minimizan la pérdida y aumentan tu sentimiento de incomprensión y soledad.

Algunas de ellas son:

“Esas cosas pasan, es normal”

“Eso no es nada, pronto estarás otra vez embarazada”

 

Mejor perderlo ahora que solo eran unas cuantas células, que haberlo perdido después. Eso hubiera sido muy duro”

 

“Si no venía bien, es mejor haberlo perdido”

 

“Si has tenido un aborto, ya sabes que eres fértil y puedes volverte a quedar embarazada”

“Tienes que salir para distraerte y no pensar en ello”

 

“Ya tendrías que estar mejor, han pasado muchos meses”

 

“Esto no es nada comparado con ….. “

 

“Todavía eres joven, tendrás otros”

 

“Es que a tu edad es normal, los óvulos son de mala calidad”

En el Hospital …

Si además, la pérdida del bebé está ligada a circunstancias adversas vividas en el hospital durante el legrado: déficit de apoyo emocional, desprecio, infantilización, violencia verbal, negligencia médica o falta de personal preparado para atender circunstancias de estas características, al proceso se le añadirá un mayor sentimiento de dolor y desamparo.

Abrazar la Pérdida

Date la oportunidad de obtener una comprensión más profunda que te permita identificar tus miedos, dudas y obstáculos para conseguir un embarazo a término sano.

Elaborar el Duelo

Así pues, elaborar e integrar la pérdida será fundamental para realizar un duelo sano. El validar y reconocer tus emociones dándoles voz, espacio y tiempo te permitirá disminuir los sentimientos de fracaso, tristeza, frustración e impotencia y te ayudará a abordar con mayor facilidad los temores de un nuevo embarazo.