Tengo miedo a un nuevo aborto

Cuando tu embarazo se ve interrumpido de forma inesperada, cuando de repente ves que estás sangrando o en la ecografía morfológica aparece un problema de desarrollo, tu corazón se encoge, los sueños e ilusiones se desvanecen y la vida se para. Te ha costado tanto conseguir ese positivo que quieres aferrarte a él sea como sea. No te lo puedes creer. No has perdido un embarazo, para ti era tu bebé, la oportunidad de ser madre y tu dolor no es proporcional ni puede ser medido por el número de semanas de gestación.

El cuerpo entonces registrará todas las emociones, experiencias y creencias de este acontecimiento e incluso aquellas que pudieron haber sido heredadas en tu propia etapa de gestación. El dolor, el miedo, la tristeza, la impotencia, la frustración, la auto-lesión o frases como el “no sé, no puedo o no valgo”, son algunos de los ejemplos que están grabados en el cerebro con una impronta de estrés que ejercerá una poderosa influencia sobre ti, limitándote en tus decisiones e interfiriendo sin darte cuenta en el funcionamiento correcto del cuerpo, causando dolor, fatiga e incluso enfermedades.

El duelo de haber perdido a tu bebé será lo primero que atenderemos. Esto en sí, mejorará tu calidad de vida; disminuirá los sentimientos de fracaso, frustración e impotencia y permitirá abordar con mayor facilidad los temores de un nuevo embarazo. A continuación trabajaremos desde una nueva visión, una nueva forma de enfocar tu futura maternidad. Indagaremos qué tipo de emociones y creencias son las que te limitan inconscientemente.

No te conviertas en una observadora pasiva de tu propio proceso. Date la oportunidad de obtener una comprensión más profunda que te permita identificar los obstáculos físicos, emocionales y espirituales que pueden estar bloqueando la concepción y de un embarazo a término sano.