Lactancia Materna

La lactancia materna a veces puede ser todo un reto cuando el nacimiento de tu hijo/a ha estado relacionado con un parto traumático. Si tu cuerpo ha sufrido procedimientos invasivos, si te sentiste desempoderada y menospreciada pues no tenías ni voz, ni voto, o si la vida de tu bebé o la tuya propia estuvieron en peligro, es muy probable que tengas dificultades para amamantar.

Pasar por un trauma emocional de estas características, en numerosas ocasiones, provoca la pérdida de confianza en ti misma generando un sentimiento de incapacidad no real. Emociones como la culpa, la vergüenza, la impotencia y la tristeza jugarán un gran papel en esta historia. Así pues es fácil que después de todo lo vivido no te sientas confiada para pedir ayuda durante la lactancia y a pesar de la pena que te origina no amamantar, cedas ante los consejos externos y alimentes con leche de fórmula a tu bebé cuando éste no es tu deseo.

Por otro lado si durante tu embarazo atravesaste un período de estrés laboral, económico, familiar o social también podrás tener problemas con la lactancia materna.

Te invito a liberar todos los síntomas asociados a estas situaciones para poder soltar las emociones negativas que giran alrededor de estos hechos y te hacen creer que no eres capaz de alimentar a tu bebé.